Conflictos socio-ambientales
El sueño de la energía verde podría ser una ‘pesadilla’ para los pingüinos en Namibia

El sueño de la energía verde podría ser una ‘pesadilla’ para los pingüinos en Namibia

La zona costera virgen de Namibia pronto podría albergar una enorme planta de producción de hidrógeno, generando esperanzas de empleo para sus habitantes pero también temores por la destrucción de la fauna y la flora de la región, como las plantas suculentas o los pingüinos africanos, que ya se encuentran en peligro crítico de extinción.  

La construcción de esta planta de hidrógeno forma parte del plan del gobierno de Namibia para convertir el país en una superpotencia del hidrógeno verde, exportando un combustible de combustión limpia que podría ayudar a reducir la emisión en otros lugares. Hyphen, una empresa liderada por el grupo alemán de energía verde Enertrag, afirma que Namibia tiene el potencial de energía solar y eólica necesario para una “producción competitiva a gran escala”. 

El hidrógeno, un gas altamente inflamable que produce calor y agua al quemarse, puede utilizarse para refinar el petróleo y fabricar productos químicos, metales y fertilizantes. Generalmente se produce a partir de combustibles fósiles, pero, cuando se utilizan fuentes de energía renovables, el hidrógeno se denomina “verde”. 

Sin embargo, este plan para construir parques solares y eólicos en el Parque Nacional Tsau ǁKhaeb de Namibia, que se creó en 2004 a partir de lo  que se conocía como el “Sperrgebiet” —en alemán “Zona Restringida”— una vasta extensión de tierra acordonada por las autoridades coloniales alemanas para proteger sus intereses mineros cuando se descubrieron allí diamantes, no cuenta con el apoyo de conservacionistas. 

La Cámara de Medio Ambiente de Namibia (NCE) ha publicado un informe que sugiere que el proyecto debería denominarse “hidrógeno rojo”, ya que corre el riesgo de que muchas especies únicas acaben en la “lista roja” de biodiversidad. Su director, Chris Brown, afirma que los países como Alemania, que apoya activamente los proyectos de hidrógeno verde, están aplicando un doble rasero. “Los alemanes jamás permitirían que sus mejores parques se convirtieran en zonas industriales, pero parecen estar encantados de trasladar a Namibia los impactos sobre la biodiversidad”, advierte. 

Esta parte de la costa pertenece al Área Marina Protegida de las Islas de Namibia, que alberga a los pingüinos africanos, una especie en peligro crítico de extinción. La Fundación Namibia para la Conservación de las Aves Marinas (Namcob) ya ha advertido de esta situación. «La zona donde planean expandir el puerto es un punto crítico de gran sensibilidad biológica. Eso puede tener consecuencias bastante graves para el ecosistema marino del que dependen los pingüinos y otras aves costeras»  dice Neil Shaw, de Namcob.

Aunque el proyecto aún se encuentra en la fase de estudio de viabilidad, la inversión propuesta ya está teniendo un impacto en Lüderitz, según Phil Balhao, alcalde de la ciudad hasta el año pasado. «Estamos viendo nuevas inversiones, nuevas oportunidades, nuevos servicios y comodidades que nunca habrían llegado a Lüderitz», afirma.

Para finales de 2028, Hyphen tiene como objetivo producir un millón de toneladas de hidrógeno y estima que creará 15.000 puestos de trabajo durante la fase de construcción y 3.000 empleos permanentes durante la operación.  Sin embargo, algunos jóvenes activistas afirman que las reuniones con los inversores les han generado escepticismo sobre los beneficios a largo plazo debido a la falta de detalles.

Asimismo, la activista local Luciel Adams advierte que el proyecto también debe respetar una península rocosa cerca de Lüderitz que, antiguamente, fue un emplazamiento del campo de concentración de Shark Island, donde miles de personas de las etnias Nama y Herero fueron asesinadas por el ejército colonial alemán entre 1904 y 1908

El monumento conmemorativo del genocidio de Shark Island recuerda la muerte de miles de trabajadores esclavos nama y herero. | Fuente: Johannes Dell/BBC

La decisión final sobre si el proyecto de Hyphen recibe la aprobación se tomará a finales de 2026. Algunos residentes de Lüderitz, como el exalcalde Balhao, discrepan con los ecologistas y afirman que la ciudad necesita urgentemente inversiones. Sin embargo, el riesgo que esta supone para la biodiversidad de la zona pone en peligro especies que, durante años, han tenido que prosperar en este paisaje utilizando ingeniosas estrategias para sobrevivir. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *